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Medicina Personalizada

Chequeo ginecológico

En qué consiste:

Es recomendable que todas las mujeres sigan unos controles ginecológicos periódicos, aunque no tengan ninguna enfermedad. No existe una edad determinada para empezar a acudir al ginecólogo, pero se aconseja ya durante la adolescencia (para resolver dudas sobre el ciclo menstrual, anticoncepción, etc) o después de iniciadas las relaciones sexuales.

La visita al ginecólogo ayuda a prevenir el cáncer de mama y los cánceres de origen ginecológico (ovario, útero y cérvix)

En la visita del ginecólogo se realiza una exploración del aparato genital. Además en el chequeo ginecológico se realizan las siguientes pruebas y controles:

  • Citología del cuello uterino (o cérvix): se trata de recoger una muestra del cérvix para ver las células por el microscopio. Es muy importante para detectar las lesiones previas al cáncer de cuello uterino, y así poderlo tratar a tiempo. La citología se aconseja periódicamente en todas las mujeres.
  • Ecografía ginecológica: es una prueba de imagen que permite ver los genitales internos (el útero y los ovarios) y detectar cualquier posible alteración.
  • Mamografía: es una radiografía de las mamas. Normalmente se indica a partir de los 40 años, o antes si hay antecedentes familiares directos de cáncer de mama, o bien cuando la mujer se nota un bulto en la mama. Sirve para detectar lesiones tumorales (benignas o malignas). Si se sospecha una lesión maligna (cáncer de mama), siempre hay que confirmarlo o descartarlo con una punción o biopsia de la lesión.
  • Biopsia asistida por vacío. Existen diferentes tipos de biopsias (punción aspiración con aguja fina, punción con aguja gruesa o biopsia asistida por vacío (BAV). Ésta última, más compleja técnicamente, permite obtener muestras muy fiables con un solo orificio cutáneo realizado con una aguja que utiliza un sistema succión al vacío, de modo que no es preciso introducir y sacar varias veces la aguja. Se realiza con anestesia local y guiada por resonancia magnética. Presenta las ventajas de poder extirpar ciertas lesiones mamarias de pequeño tamaño sin necesidad de cirugía y de poder identificar correctamente el cáncer, cuando éste está presente, con mayor frecuencia que otros dispositivos para biopsia.