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Medicina Personalizada

Psicología

En qué consiste:

La psicoterapia es una relación interpersonal entre un psicoterapeuta y un paciente, en la que el paciente experimenta y expone algún problema en su ajuste emocional, cognitivo, conductual o interpersonal y solicita soporte al psicoterapeuta para aliviar su malestar, resolver su problema y mejorar su calidad de vida.

Qué beneficios tiene:

La psicoterapia ayuda al paciente a analizar sus necesidades, para que pueda satisfacerlas por si mismo, con los propios recursos de los que ya dispone o mediante la adquisición y entrenamiento de nuevos recursos y habilidades.

Más información:

La psicoterapia es una actividad profesional que consiste en una alianza de ayuda, con unos propósitos bien definidos, en la que se utilizan diferentes métodos, técnicas y estrategias de naturaleza psicológica, con el objetivo de provocar los cambios que el paciente desea y el terapeuta aprueba.

El contacto entre psicoterapeuta y paciente se realiza mediante el diálogo, propiciando un espacio de reflexión, en un entorno de confidencialidad y confianza, creando siempre una relación constructiva.

Para que esta relación sea efectiva, es imprescindible una participación activa y un alto grado de colaboración e implicación, tanto por parte del paciente como del psicoterapeuta. Así, no entendemos la psicoterapia como un tratamiento que los pacientes reciben de los psicoterapeutas, sino como una relación de trabajo entre psicoterapeuta y paciente, encaminada a buscar soluciones más ventajosas a los problemas de los pacientes, que las que estos han estado poniendo en práctica hasta el momento.

Los motivos de consulta más habituales por los que una persona suele visitar a un psicólogo son la aparición de determinados síntomas, más o menos molestos o invalidantes para la persona, como ansiedad, estrés, depresión, obsesiones o determinados miedos y fobias. También suele buscarse este tipo de ayuda ante dificultades de adaptación a cambios vitales significativos (tras una experiencia traumática, una separación, un despido, el fallecimiento de algún familiar, etc.). Otro motivo de consulta habitual son los problemas de relación con los demás: problemas sexuales o de relación de pareja, dificultades con los hijos, conflictos familiares, etc.